Tortas de matrimonio · Talca y el Maule
La torta de tu boda
Es real, de arriba abajo. La diseñamos contigo en una reunión tranquila, la armamos en una semana de taller y el día del matrimonio la llevamos a tu centro de eventos, con las flores de azúcar al final. Gracias por confiarnos ese momento.
Lo que incluye tu torta de boda
La reunión de diseño, el diseño que hacemos juntos, las flores de azúcar, los dos en figura si lo quieren, el traslado y el montaje en tu centro de eventos. Lo único que ponen es la historia.
- La reunión de diseño
- Una conversación tranquila donde nos cuentan su historia: cuántos pisos, qué flores, qué colores, y quién acompaña, sus hijos, sus perros, sus gatos. De ahí sale la torta.
- Las flores de azúcar
- Armadas pétalo a pétalo, con los colores que eligieron.
- Los dos en figura
- Los novios se modelan a mano, con sus detalles, los que solo ellos conocen. La novia que se lanzó en paracaídas aparece lanzándose en paracaídas, porque esa es ella.
- El montaje en tu salón
- La llevamos, la armamos en niveles y ponemos las flores al final, antes de que llegue nadie.
Cada torta de boda es un proyecto a medida y no tiene precio de lista: el valor depende de los pisos, las figuras y las flores, y se conversa en la reunión, con el diseño. Así nace una torta.
De la reunión a la mesa
- Primero, la reunión. Nos cuentan su historia y elegimos juntos pisos, flores y colores.
- Después, el taller. Una semana de manos y azúcar.
- Luego, el viaje. La torta llega a su salón la mañana del matrimonio.
- Y al final, las flores. Las ponemos con calma antes de que llegue nadie. Lo demás es de los dos.
La temporada
Va de la primavera al otoño, y los fines de semana se reservan con meses de anticipación. Si ya tienen fecha, conversemos cuando quieran; estaremos felices de escucharlos.
Y para que cada invitado se lleve su porción a casa, hacemos cajas personalizadas, como un pedacito de la fiesta.
El nombre, a veces, acompaña
Una pareja tenía en su mesa principal una foto de los dos frente al Palacio de Versalles. No lo planeamos. Pero nos emocionó pensar que el nombre, a veces, acompaña.
Desde nuestro corazón a tu mesa.
Cuéntanos qué celebras; nos encantará escucharte.
Conversemos de tu torta de boda