Tortas personalizadas · Talca
La torta de quien quieres
Un primer añito, un cumpleaños, un bautizo, los cuarenta de alguien que ama los asados. Cuéntanos a quién celebras y qué le gusta: su personaje, sus colores, su mascota, su oficio, lo que lo hace reír. Con eso diseñamos, pensando en esa persona.
Un retrato en azúcar
No es elegir un diseño del catálogo y cambiarle el nombre. Es que el niño que ama el campo tenga su torta con el potro de su papá y él montado encima, feliz. Es que la abuela que cumple sesenta tenga a sus diez nietos alrededor. No hace falta traer una foto; hace falta contarnos, y nosotros escuchamos.
Las figuras se modelan a mano y se quedan de recuerdo cuando la torta ya se compartió. Y la torta sabe a casa: masas, cremas y mermeladas hechas aquí, con tiempo.
- La figura de recuerdo
- La modelamos a mano y se queda contigo cuando la torta ya se compartió.
- Sin moldes
- Cada figura se modela con los dedos, cada flor se arma pétalo a pétalo, cada trazo se dibuja despacio.
Para los grandes también
Las tortas de adultos son de las más queridas del taller: la del asado, la del cordero al palo, la de la pareja que vio Up en su primera cita. Nadie deja de merecer una torta que lo retrate.
Trabajo manual, de verdad
No es una forma de decir. Cuando a Soledad le piden un caballo, va a mirar uno de verdad, para que el de azúcar tenga el cuerpo bien puesto y los ojos donde van. Las impresiones en papel de azúcar existen y se usan cuando el diseño las pide: la cara de una muñeca, un personaje querido. Todo lo demás es tiempo, manos y paciencia.
Diseño y Sabor
Tiene que ser rica, porque es para compartir. Las masas, las cremas y las mermeladas son nuestras: la hojarasca se hace cada semana, sin premezclas. Por eso trabajamos con calma: para que sepa tan bien como se ve, siempre. Los sabores de la carta te los contamos por WhatsApp cuando nos escribas.
Un proyecto a medida, sin lista de precios
Cada torta se diseña una sola vez, para una sola persona, y por eso no tiene precio de lista: el valor depende del diseño, del tamaño, de las figuras y de las flores que lleva. Te lo decimos por WhatsApp una vez conversado el diseño. Así nace una torta, etapa por etapa.
Por qué te pedimos la fecha primero
Una torta de Versalles no se hace en una tarde. Las figuras se modelan y se dejan secar, las flores se arman pétalo a pétalo, las masas se hornean el día justo. Por eso lo primero que te pedimos es la fecha: así te guardamos tu lugar.
Nuestra agenda es pequeña a propósito. Hacemos pocas tortas cada mes, para que cada una tenga el tiempo que pide. Y cuando un mes se completa, te ofrecemos el siguiente.
Desde nuestro corazón a tu mesa.
Cuéntanos qué celebras; nos encantará escucharte.
Cuéntanos a quién celebras